El día antes de ayer/ Jonacha Gómez P.

Prólogo

Lo que empezó como un juego, hoy se hace realidad.

Ambos sabemos -desde que nos conocimos= que nos nutrimos por desafíos y retos. Fue hace mucho,
pero esta obra no es la excepción.

Siempre me encantó tu forma de escribir al plasmar tu propia realidad. Lo haces de manera inconfundible,
que agradece lo más profundo de mi emocionalidad. Por favor, no pares… continúa.

Por ello es por lo que muchas veces te dije que lo hicieras sin faltar. a tu esencia, esa que a metáforas se
construye de a poco, pero dejando mucho para la imaginación. Hoy te reitero que me encanta cómo:
reflejas en lo que crees, sueñas y vives. Es muy genuino y mágico.

Es verdad, tus hazañas y cuentos me conmueven. También sospecho el significado para ti y para todos
los que te rodean de manera íntima. No hay nadie que escriba como tú. Te admiro por hacer realidad lo
que un día comenzó como un juego.

Aprovecho decir a quienes tengan esta publicación en sus manos y no estén familiarizados con tu nivel
de complejidad, que no será fácil su comprensión. Sin embargo, también sé que quienes te conocen de
verdad comprenderán que cada palabra que empleas tiene fronteras de fantasías y sueños, pero también
un caudal significativo de realidad.

Tu visión se transporta en alfombras de nubes blancas a lo importante de la vida, la familia: abuelas
(os), padres, hermanos (as), hijas, nietos (as) y todos los que te rodeamos, quienes agradecemos y
agradecerán muy profundamente lo que has plasmado de tu vida secreta, la cual ha sido el impulso que
ha soslayado los obstáculos que te ha puesto la realidad, pero que nunca han impedido lograr lo que
quieres. Estos cuentos son también algo de aquello.

¡Ah! Jo, te recuerdo que el juego recién comienza, Siempre ha sido así y seguirá por siempre…

Víctor Rubio